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Las estrellas del manto de la Virgen de Guadalupe |
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escrito por Administrator
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Monday, 24 de March de 2008 |
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La posición de las estrellas en el manto
de la Virgen no es aleatoria sino que refleja fielmente su disposición en el
firmamento en el momento de la estampación de la imagen en la tilma: 12
de diciembre de 1531 hacia las 10:30 a.m. Este hecho inmortaliza para siempre
el día y la hora de su aparición, en especial para los hombres racionalistas
del siglo XX que buscaron este efecto en más de 150 copias de su imagen
realizadas a mano y no lo encontraron.
Una de las
consecuencias de este hallazgo realizado por el Instituto Astronómico de la
Ciudad de México es que la imagen de la Virgen de Guadalupe está en disposición especular, puesto
que los mapas de estrellas, a diferencia de los mapas de la geografía
terrestre, se construyen por proyección de la bóveda del cielo sobre el plano,
de lo cual resulta que el Este se sitúa a la izquierda del mapa y el Oeste a la
derecha, al contrario que un mapa topográfico o de carreteras. Este hecho
corrobora de modo irrefutable la etimología del nombre Guadalupe como río
espejo de luz defendida en este libro.
Puede comprobarse
que las constelaciones cuyo nombre es de animal malo (Escorpio, Draco, Ofiuco,
Lobo, Osa, Toro…) son las que se dibujan sobre su manto, como para indicar que
su manto nos protege de los animales malos. Ya lo había hecho notar la Virgen en
la aparición de Extremadura. Allí el pastor Gil Cordero se asombró de no ver en
su vaca muerta ninguna señal de mordedura de lobos.
A partir de la posición de las
constelaciones que se proyectan en el manto, se puede deducir la posición de
otras constelaciones que no son visibles en la imagen, porque su proyección cae
fuera de esa prenda. Por esta vía se comprueba que hay tres constelaciones cuya
posición tiene un significado de interés a pesar de que su posición está fuera
de la proyección del firmamento sobre el manto.
La primera, sobre la frente de la cabeza de la Virgen es la constelación
Corona Borealis completando lo que aparentemente falta en su imagen a la
descripción apocalíptica: corona de doce estrellas (Apoc. 12,1). La segunda
sobre las manos orantes de la Virgen corresponde a la posición de la
constelación Virgo, como un refrendo adicional al dogma de su triple
virginidad. Por último en su vientre se sitúa la constelación Leo, cuya
forma semeja la de un feto en el interior de la madre, remachando que la Virgen
está encinta y que en su seno lleva al León de Judá (Gen. 49, 9 y Apoc. 5, 5)
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Modificado el ( Wednesday, 03 de June de 2009 )
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