La impresión sobre una tilma Imprimir E-Mail
escrito por Administrator   
Sunday, 23 de March de 2008

poncho_tilma.jpg

Ya hemos avanzado que la amada y preciosa imagen[1] de la Virgen de Guadalupe en México se imprime sobre una prenda de abrigo tipo poncho que los indios aztecas denominaban ayate o tilma y que Juan Diego llevaba atada al cuello[2]. En su caso, la prenda está formada dos piezas rectangulares iguales, cosidas con hilo de la misma fibra por una costura central. El tejido es tosco, elaborado con fibras de un cactus denominado magüey, cuyo resultado final es parecido al esparto de España. No existe ningún tipo de preparación previa del tejido que facilitara pintar sobre él. 

La duración natural de este tipo de tejido no excede los 40 años. Sin embargo, después de más de 476 años la tilma de Juan Diego, con su estampación milagrosa se encuentra en perfecto estado de conservación. Durante 160 años no tuvo ningún tipo de protección que la aislara del ambiente. Estuvo expuesta al roce de los devotos, al humo de las velas, al polvo, los insectos y la humedad, hasta que se colocó en un marco tras un cristal. A pesar de ello, en una ocasión se derramó accidentalmente por una de sus esquinas superiores un ácido de limpieza que dejó temporalmente una marca amarillenta, que poco a poco ha ido desapareciendo sin ningún tratamiento específico. Todos los expertos que han estudiado de cerca la tilma indican que su estado de conservación es perfecto e inexplicable. Esta duración extraordinaria es una señal más que acompaña al mensaje central que proviene de los tesoros del cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan[3], y que se dirige a los tiempos de la nueva Jerusalén donde no habrá ya muerte (…) porque el  mundo viejo ha pasado[4].



[1] Nican Mopohua 213-214
[2] Nican Mopohua 188
[3] Mateo 6, 20
[4] Apocalipsis 21, 4

 
    También se ha expuesto que la imagen está pintada con dos tipos distintos de pigmentos: unos son de composición conocida (los rayos de sol, las estrellas, el ángel, la luna, el moño del ceñidor, los dibujos de la túnica,…) y otros, por el contrario, no contienen elementos químicos conocidos. La precisa posición de las estrellas, que no se ha encontrado en las copias realizadas a mano en más de 4 siglos, revela que ambos materiales fueron utilizados por un único y sabio autor, plasmados sobre la tilma original en un único momento: el solsticio de invierno del año 1531. La utilización de dos tipos de materiales para plasmar la imagen, unos conocidos y caducos y otros desconocidos y permanentes, indican que Dios quiere construir la señal principal de la aparición, que muestra la casita sagrada, en estrecha colaboración entre lo divino y lo humano.
 
tilma_impresion_imagen.jpg
 
La imagen se imprime a la vez flotando sobre la superficie del tejido pero
aprovecha sus mismas irregularidades para componer la figura final.

  En el mismo sentido apunta el particular procedimiento de imprimir la imagen de la Virgen, señal de la segunda Venida del Mesías y plano arquitectónico para construir el tercer templo. Así pues, la figura de la Virgen  vista de cerca y de perfil flota o se superpone ligeramente, unos pocos milímetros sobre la superficie de la tilma, tal como se trata de indicar en la siguiente figura, pero a la vez vista de frente, la imagen aprovecha para su formación visual los mismo nudos del tejido e imperfecciones de la tilma. De nuevo aquí vuelve a manifestarse el deseo de unir lo divino y lo humano para formar el templo que indica la Sagrada figura de la Virgen, como ya indicaba la utilización de colorantes conocidos y desconocidos. El tercer templo, parecen decir ambos fenómenos, requiere entrelazar íntimamente elementos del Cielo y de la tierra.

 
Modificado el ( Sunday, 20 de April de 2008 )
 
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