Para Usted - For You - 4U

Copia de 4U_varios1b_lite.png El mensaje de Guadalupe es progresivo.El siglo XX descubrió elementos nuevos. El proceso no ha terminado. Por eso y porque la Virgen habla a personas, Guadalupe tiene algo "para usted". En inglés "for you", y en lenguaje de los mensajes modernos  "4U".

México si, pero hay más.

natural_batimetria_poblaciion_10k_600.jpg La historia de Guadalupe comenzó en el taller de San Lucas conversando con la Virgen, continuó en Bizancio, Roma, Hispalis y Extremadura. En México la advocación se orientó hacia la Mujer del Apocalipsis, abarcando su mensaje a toda la historia del cristianismo

Visión y palabras.

Nican_Mopohua.jpg     La aparición en México continúa viva ante nuestros ojos en la imagen de la tilma. Toda visión está unida a unas palabras para formar un mensaje completo. Aquí se exploran ambos, sin olvidar la larga historia que encuadra la conversación.
El encargo de la aparición en México Imprimir E-Mail
escrito por Administrator   
Saturday, 22 de March de 2008

Conversando_200.jpg        Como ya hemos dicho, la aparición del Tepeyac es la primera aparición en la historia de las apariciones marianas en la que la Virgen entabla un diálogo filial entre ella y la persona que le está viendo. La cercanía y ternura que respira todo el texto del Nican Mopohua es absolutamente distinta a cualquier relato anterior de apariciones marianas. En las etapas históricas previas, las apariciones de la Virgen descubren una imagen, se realiza un milagro o un encargo, sin que tengamos noticias de diálogos significativos. Esto ocurre en las manifestaciones del primer milenio como por ejemplo las que dan origen a las advocaciones del Pilar en Zaragoza, la Virgen de las Nieves en Roma o la de Covadonga en Asturias. También ocurre en las de la primera mitad del segundo milenio, como en las que surgen las devociones del Escapulario del Carmen a San Simón Stock o del rezo del Santo Rosario a Santo Domingo. Por el contrario, en las apariciones de la segunda mitad del milenio posteriores a Guadalupe, conocemos abundantes diálogos como los de la Medalla Milagrosa de Paris, Lourdes, Fátima y otros lugares. Como recuerdo de aquel primer diálogo, la Virgen hizo un intercambio de fotos, también único en la historia. Juan Diego recibió la imagen de la Virgen en la tilma y Ella imprimió la figura del indio, en lugar preferente y junto a otras, en la diminuta representación de sus ojos.

    El núcleo de este primer diálogo contiene la misma finalidad de la aparición: Mucho quiero, mucho deseo que aquí me levanten mi casita sagrada[1], que me erija en el llano mi templo[2]. En otras palabras la Virgen desea que allí se construya un edificio material que tenga finalidad sagrada, como pidió doscientos años antes en Extremadura al vaquero Don Gil y como pidió en otras muchas apariciones como Lourdes o Fátima. A través de este templo material, Ella desea mostrar a su divino Hijo por Quien se vive, el Creador de las Personas, el Dueño de la cercanía y de la inmediación, el Dueño del cielo, el Dueño de la tierra[3]. En ese lugar sagrado lo daré a las gentes en todo mi amor personal, en mi mirada compasiva, en mi auxilio, en mi salvación[4]. Y además de mostrar a Dios, ese edificio material le servirá como lugar privilegiado para plasmar su amor maternal  a los hombres en cosas tangibles: escucharé su llanto, su tristeza, para remediar, para curar todas sus diferentes penas, sus miserias, sus dolores[5]. Porque yo en verdad soy vuestra madre compasiva, tuya y de todos los hombres que en esta tierra estáis (...) y de las demás variadas estirpes de hombres, mis amadores, los que a mi clamen, los que me busquen, los que confíen en mí[6].

         Actualmente el templo del Tepeyac es probablemente el más visitado del mundo. Diariamente se ofrece el Santo Sacrificio de la Misa cada hora, desde las 6:00 de la mañana hasta las 21:00 horas. No hay visitante que no quede impresionado por el ambiente de fe que se respira en su entorno. En cierta ocasión un grupo de mexicanos fue en peregrinación al santuario de Santa María de la Paz en Medjugorje en la antigua Yugoslavia, hoy Bosnia-Herzegovina. Una de las videntes quedó sorprendida de su presencia pues según les dijo en una ocasión la Virgen: En Medjugorje me aparezco, pero vivo en México.

         El hecho de que su encargo principal lo plantee a través de una doble terminología permite pensar que la duplicidad de palabras es algo más que un  simple recurso lingüístico, para remachar su interés en el encargo. Profundizando en ellas, se descubre un segundo sentido, que también parece lo intuyó Juan Diego al describirlo también de dos formas: tu venerable aliento, tu venerable palabra[7]. En efecto, la Virgen pide que se edifique un templo con dos frases semejantes pero no iguales: primero dice que aquí me levanten mi casita sagrada[8] y poco más adelante, refiriéndose al obispo, que me erija en el llano mi templo[9]. La Virgen, dentro de la conversación de su primera aparición, diferencia dos lugares para su encargo: aquí y en el llano. Aquí en aquella primera conversación era arriba del cerrillo[10] Tepeyac, mientras que el llano era un segundo lugar más abajo, aunque cercano y dentro de aquella área. La cumbre del cerrillo por su belleza era realmente el paraíso, mientras que el llano era donde la Virgen vino a bajar de sobre el cerro[11] para ir a buscar a Juan Diego que huyendo de Ella pensaba, no vaya a ser que me vea esta Señora[12]. En el lenguaje del Apocalipsis, esos dos lugares se refieren respectivamente a la tierra nueva[13] y a la tierra actual o primera tierra que para entonces había desaparecido y el mar no existía ya[14]. O lo que es lo mismo, dos tiempos absolutamente distintos de la historia.

         La basílica actual, continuación histórica de la primera ermita que mandó construir  el Obispo Zumárraga, es el templo en el llano, que cumple la parte del encargo celestial relativa a los tiempos pre-apocalípticos, a la que Juan Diego denomina tu palabra. Pero existe una parte adicional del encargo, futura, que la Virgen denomina mi casita sagrada y San Juan Diego llama tu aliento, que se debe realizar en la cumbre del cerrillo, y por tanto en la tierra nueva, en tiempos aún por llegar.


[1] Nican Mopohua 26
[2] Nican Mopohua 33
[3] Nican Mopohua 26
[4] Nican Mopohua 28
[5] Nican Mopohua 32
[6] Nican Mopohua 30-31
[7] Nican Mopohua 38
[8] Nican Mopohua 26
[9] Nican Mopohua 33
[10] Nican Mopohua  12
[11] Nican Mopohua 105
[12] Nican Mopohua 101
[13] Apocalipsis 21, 1
[14] Apocalipsis 21, 1

Modificado el ( Sunday, 20 de April de 2008 )
 
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